Salida de 60,06Km
Tiempo Real pedaleando 2h 50min 57seg
Tiempo Total salida 3h 28min 40seg
Velocidad Media 21,10Km/h
Velocidad Máxima 48,60Km/h
FC Media (Mosquito) 101ppm
FC Máxima (Mosquito) 156ppm
FC Zona 1 (103-123ppm) 9%
FC Zona 2 (124-143 ppm) 30%
FC Zona 3 (144-164 ppm) 4%
FC Zona 4 (165-184 ppm) 0%
FC Zona 5 (> 185 ppm) 0%
Calorías (Mosquito) 723Kcal
Desnivel Positivo Acumulado 719m
IBP 45 BYC
Ruta Olesa-Martorell-Rio Anoia-San Sadurní Anoia-Gelida-Martorell-Olesa...
Paradas Para tomar unas pintas y despedirnos...
Valientes guerreros Vicente y Mosquito...
Así es como a discurrido el devenir de los acontecimientos que, acto seguido, paso a relatar.
Era un día caluroso del mes de Agosto más.
Las esperanzas y energías depositadas por los 2 protagonistas de la jornada eran mínimas al comienzo de la ruta.
Así que con ritmo de bachata lenta, fueron masticando kilómetros que los conducirían hasta San Sadurní de Noia.
Y fue en este remoto pueblo de la Comarca de la Anoia donde se produjo un hecho que lo cambiaría todo.
Localizaron una posada a pie de camino donde pararon a enfriar sus gaznates con un par de buenas jarras de cerveza.
Contemplaron estupefactos los ejemplares humanos que transitaban la zona, cual desfile de pasarela de Londres se tratase.
Y ya prestos para abandonar San Sadurní, montaron en sus respectivos rocines iniciando el camino de retorno a Esparta, la tierra soñada.
Y optaron por la via de asfalto para variar el menú de la ruta.
Y aquí es donde un cansado Vicente de tanto trabajo, se convirtió, una vez más en leyenda.
Vidente Piquer pasó a convertirse en Vicente Pogacar, y cada pedalada que daba iba a convertirse en una puñalada directa al ego de Mosquito.
Comenzó a variar el ritmo de forma progresiva hasta alcanzar el clímax del potenciómetro dejando a Mosquito ahogándose en un mar de lágrimas de sufrimiento.
Una vez más, Mosquito, un Rey convertido en simple mortal, tuvo que hacer de tripas corazón y aprender a sufrir en silencio.
Y pudo mantener la compostura tratando de no alejarse de Vicente Pogacar, pero el coste energético-mental era elevado.
Finalmente llegaron a Esparta, casi en un suspiro.
Y Mosquito pudo recuperar la alegría de vivir que por momentos había perdido.
En fin, que os voy a contar que no os haya dicho antes…