DATOS TÉCNICOS SALIDA
Salida de 60,20Km
Tiempo Real pedaleando 4h 14min 26seg
Tiempo Total salida 6h 50min 41seg
Velocidad Media 14,20Km/h
Velocidad Máxima 47,70Km/h
FC Media (Mosquito) 118ppm
FC Máxima (Mosquito) 163ppm
FC Zona 1 (103-123ppm) 25%
FC Zona 2 (124-143 ppm) 27%
FC Zona 3 (144-164 ppm) 18%
FC Zona 4 (165-184 ppm) 0%
FC Zona 5 (> 185 ppm) 0%
Calorías (Mosquito) 1.370Kcal
Desnivel Positivo Acumulado 1.230m
Temperatura Media 12,6ºC
IBP 95 BYC
Ruta Olesa-Rio Llobregat-Helipuerto Ullastrell-Serra Can Riquer-Turò del Joan Popí-Torò de Can Elies-Carenat-(Chiken line) Tobogán-Mindu-Castellbisbal-Rio Llobregat-Olesa-Ribes Blaves-Vicentó V1-Olesa...
Paradas Para almorzar, mear y tomar una última copa...
Valientes guerreros Vicente y Mosquito...
Un día que difícilmente olvidará Vicente.
Un día que difícilmente olvidará Mosquito.
Hoy el Rey de Esparta estaba generoso.
Generoso desde el punto de dar un regalo por simple amistad, pero también generoso en un esfuerzo que le resultó muy elevado.
Y Vicente fue el hombre más feliz de la tierra por unas horas.
Sus ojos, abiertos de par en par como los de un chiquillo que observa un pastel de chocolate detrás de un mostrador, reflejaban su excitación.
Su corazón latiendo desbocado a destiempo mostraba las emociones fuertes que sacudían sus neuronas.
Las comisuras de su boca extendidas hasta casi tocar los lóbulos de sus orejas, no eran más que la expresión máxima del éxtasis que estaba experimentando.
La sudoración fría de sus manos y pies reflejaban sobradamente lo lleno y pleno que sentía por unas horas.
¿Y todo eso como pudo ser experimentado este día por Vicente?
Pues la respuesta es sencilla, obvia, normal.
El Rey Mosquito, el Rey generoso, obsequió al bueno de Vicente con una de las mejores rutas que ha practicado en los últimos años.
Lo dejó descubrir senderos ocultos, trialeras alucinantes, toboganes que quitan el aire, bosques de espeso follaje que invitaban al noble arte del MTB entre sus árboles.
Todo eso amenizado con un fabuloso almuerzo al más puro estilo sureño, hizo de esta jornada algo inolvidable.
Pero no todo fueron alegrías sin fin, detrás de tanto júbilo se escondía el sufrimiento en secreto de un guía que no estaba sobrado de fuerzas, que padecía en algunos tramos complejos, que jadeabab en rampas interminables.
El Rey Mosquito nunca capituló, siempre delante mostrando los secretos a Vicente lloraba sus miserias en secreto.
Y a pesar de no estar físicamente al nivel de su compañero en estos oscuros días, a pesar de no ser un osado descender de trialeras imposibles, se mantuvo de principio a fin para guiar al cielo a su compañero de viajes.
Y para rematar la gesta, incluso le concedió a Vicente un último deseo que por momentos le pareció una condena a inyección letal.
Vicente propuso a Mosquito una última copa para celebrar semejante ruta, pero no era una copa sin peaje, no era una copa de deleite.
Esta última copa llevaba consigo una condición que a Mosquito le sacudió de arriba a abajo todo su body.
Había de tomársela en lo alto de un cerro, tras el palizón para Mosquito y la lujuria para Vicente.
Y sí, Mosquito aceptó la condición y se zumbó esta última copa en lo alto del cerro.
Lo que vino después ya es otra historia.




