DATOS TÉCNICOS
De nuevo ponemos nuestros cuerpos al límite.
Hacer una pachanga pasados los 50 es un acto de valentía, o quizás mejor llamarlo, locura.
Y es que hemos visto innumerables veces como en pachangas de este estilo algún camarada acaba con una lesión chula.
Pero así somos los homínidos masculinos de la especie humana, tontos del culo.
Y sino sólo hay que ver los terians, los que hacen combates de Aura, vamos, unos destrozaos mentales.
Así que sí, bastante inconscientes algunos de nosotros por querer seguir exponiendo nuestros hermosos cuerpos tallados a mano, a la forma más chorras de destrozar algún componente de nuestro cuerpo.
Pero el partido transcurrió sin lesión alguna, vaya tú por donde.
Durante el partido hicimos cambios entre equipos para compensar ambos bandos, pues en uno de estos estábamos todos los restos de serie juntos en el mismo equipo, es decir, los yayos todos juntos contra 5 jovenzuelos de menos de 30 años.
Por suerte acabé el partido en el equipo que finalmente ganó, creo que por 8-6, aunque la verdad es que perdí la cuenta de los goles.
Conseguí marcar 1, no dar muchas patadas, y salir feliz del peligroso acto acontecido.



