Una de las contiendas más duras a las que han asistido los espartanos a lo largo de su historia, con bajas incluídas.
Todo empezó a unos horas intempestivas, cuando los espartanos Isa, Charly y Truji, mediante el carruaje de éste, emprendieron el viaje a las tierras desconocidas del Maresme con sus relucientes corceles. Poco sabían ellos las sorpresas que les depararía el día. Una vez recogidos los debidos salvoconductos, se prepararon en la multitudinaria salida, con más de 1000 guerreros venidos de los más recónditos lugares de la Tierra Media. Pero lo que hizo que los ojos de los espartanos se salieran de sus órbitas, no fue la ingesta cantidad de participantes a los que tendrían que hacer probar su acero valirio, si no la visión de la Diosa Afrodita bajada del Olimpo, que se posó con toda su belleza y gracia sobre el suelo terrenal a lomos de su flamante corcel y portando un culotte que hacía las delicias de los presentes, y hacía despertar los instintos más carnales y lujuriosos de los espartanos. Tal fue su estado de conmoción y embobamiento que no le presentaron los debidos respetos y ni siquiera tomaron una instantánea de tan hermosa imagen. Cuando sonó el trueno que indicaba la salida, salieron a paso lento, pues la masa de guerreros no permitía avanzar velozmente, pero siempre iban adelantando, aunque poco a poco y con paso firme. Fue poco antes del primer avituallamiento cuando empezaron a surgir los problemas. Algún malnacido hijo de persa se dedicó a quitar algunas de las indicaciones de la ruta, lo que hizo que algunos nos perdiéramos, e incluso miembros de la organización no sabían indicarnos por donde ir. Pero esto no fue lo peor. En dicho avituallamiento, nos dimos cuenta de que el pobre Isaías no podría continuar debido a una herida fatal en la transmisión de su corcel. Así que mientras le remolcaban al punto de llegada, Charly y Truji continuaron la aventura. Fue a partir de la mitad de la batalla donde empezó lo más divertido, aunque también lo más duro. Infinidad de senderos y trialeras que incluso coincidían con parte de la conocida Prehistórica, y rampas mortíferas que hacían poner pie en tierra al más osado. Pero Charly y Truji no se dejaban amedrentar y seguían avanzando. Incluso Charly, pletórico como estaba ese día, no se fijó en las señales del camino y se desvió un poco de la ruta siguiendo a unos pretorianos ajenos a la batalla. La contienda finalmente concluyó con éxito para los dos espartanos que quedaban en pie, con Charly siempre por delante. En la meta estaba Isaias cariacontecido por no haber podido finalizar la pedalada más divertida a la que han asistido los otros dos platicos. Esta entrada va dedicada a ti, Isaias, amigo. Después de dar debida cuenta de la butifarra y recoger los obsequios, nos encontramos con un conocido guerrero de los Martorell Bike. También estaba allí Laura, la medio espartana de Olesa, que consiguió la victoria. Desde aquí le damos la enhorabuena. Una jornada épica que intentaremos hacer por nuestra cuenta con el resto de platicos.
Unos 1000 guerreros asistieron al evento. |
Momentos antes de salir. |
Imagen que prueba que transcurrimos por senderos de la Prehistórica. |
PRIMERAS FOTOS DE LA ORGANIZACIÓN (Por lo visto Charly, iba tan rápido que, de momento, no sale en ninguna)
DATOS TÉCNICOS
Distancia: 42 Km.
Desnivel positivo acumulado: 1500m.