domingo, 1 de marzo de 2026

UN ANDORRÀ CON VICENTE ENCHUFADO...

 DATOS TÉCNICOS SALIDA

Salida de  69,96Km
Tiempo Real pedaleando 4h 05min 51seg
Tiempo Total salida 6h 04min 12seg
Velocidad Media 17,10Km/h
Velocidad Máxima 57,40Km/h
FC Media (Mosquito) 136ppm
FC Máxima (Mosquito) 182ppm
FC Zona 1 (103-123ppm) 14%
FC Zona 2 (124-143 ppm) 59%
FC Zona 3 (144-164 ppm)  23%
FC Zona 4 (165-184 ppm)  0%
FC Zona 5 (> 185 ppm) 0%
Calorías (Mosquito)  1.572Kcal
Desnivel Positivo Acumulado 1.385m
Temperatura Media 10,3ºC
IBP   84 BYC
Ruta Olesa-Esparraguera-camí veinal-Collbató-Bruc-Montserrat Park-San Pau de la Guardia-Maians-Castellfollit del Boix-Maians-San Pau de la Guardia-Florecida-Bruc-Collbatò-Camí Veinal-Esparraguera-Olesa-Ribes Blaves-Vicentó V1-Olesa...
Paradas Para almorzar y tomar una última pinta en el castillo de Vicente...
Valientes guerreros Vicente y Mosquito...

 

 

Un día chulo, con una temperatura chula, con un terreno chulo y con una ruta chula.

Vicente marcó desde inicio la hora máxima de regreso a Esparta.

Así que el objetivo era claro.

Nos marcamos un Geodésico de inicio, pero ya vimos que por distancia, desnivel y dureza, sumado el almuerzo obligatorio, esa meta iba a ser del todo improbable.

Pero no importaba, porque junto al Geodésico se encuentra el Andorrà, una posada romana con 1000 años de historia donde haríamos parada y fonda.

Así que el objetivo estaba nuevamente marcado.

Y se notaba que Vicente tenía la hora grabada a fuego en su reloj solar, porque el ritmo que impuso desde el minuto 0, ya marcaba por donde iban a ir los tiros.

Y Mosquito, que es gato viejo, rápidamente se dio cuenta de que hoy le iba a tener que tocar pasarlas magras.

Y así es como fue, ni más ni menos.

Vicente que se autoproclama cansado día sí y día también, mostró que si eso es cansancio, yo soy un astronauta reconocido a nivel mundial.

El cansancio brillaba por su ausencia en su cuerpo varonil, tostado por el sol de media noche.

Y la desgracia suya es haberme llevado de compañía, porque de no haberlo hecho se habría cascado la ruta "cansado" a más de 20Km/h.

¿Cansado?, ja ja ja.

El que sí iba llorando sangre, un día más, es el pobre Mosquito, que ya no sabía donde esconderse para no tener que seguir el infernal ritmo de su compañero de aventuras.

La suerte es que en el Andorrà las penas se nos fueron de golpe en cuanto aparecieron un par de buenas pintas y unos deliciosos manjares de los que dimos habida cuenta.

Y ya sólo quedaba regresar, y a pesar de ser ya casi todo bajada hasta Esparta, fue un poco más de lo mismo.

Un Vicente enchufado que mantenía a Mosquito esclavizado tras de él.

La suerte es que se dignó a pagarme una pinta final en su castillo en ofrenda por los pecados sometidos durante mi sometimiento en el día de hoy.


 

 Si es que no se puede disfrutar más de la vida...




 

La ruta y el perfil...